Sam confunde a los desconocidos con ovejas

Hola José, hace un par de días que leí tu libro y es por eso que ahora te escribo. 

Tengo un perro pastor Australiano. La verdad es que es un perro muy bueno, pero sin embargo tiene un problema. Le encanta acercarse a los desconocidos para que lo acaricien. Pero cuando las personas dejan de acariciarlo y se quieren retirar les intenta morder como si los quisiera coger y esto me sorprende ya que es él el que quiere que la gente le toque.  

Así que ahora ya no dejo que vaya a desconocidos o por lo menos intento que se mantenga alejado de ellos. 

Cómo podríamos conseguir que no lo haga más? Este problema me molesta mucho. Estaría muy agradecido si me pudieras dar un consejo. 

Un cordial saludo, 

Helmut 

Hola Helmut,

Tu perro es un perro pastor! Lleva en la sangre el agrupar ovejas y redirigirlas en la dirección correcta ayudándose a veces si se frustra en el intento por su hocico lanzando ligeros "mordiscos o pellizcos " si es necesario. Estos perros han sido durante miles de años seleccionados y criados para este trabajo. Tu pastor Australiano está haciendo esto mismo que han hecho sus ancestros, con la diferencia que lo hace con las personas que se encuentra. 

Además comentas que Sam es el que reclama las caricias, ósea que es él el que decide acercarse a las personas "para que lo toquen". Es aquí donde bajo mi punto de vista deberías trabajar. Intenta a partir de ahora que tú seas el que tome esta decisión. Esto no significa que nadie lo puede tocar, sino que ahora tu perro va a necesitar una estructura. 

Al principio puedes preparar la situación con amigos. Indícales que en la calle se acerquen a vosotros para saludaros. Haz que Sam se ponga a tu lado y que permanezca sentado durante el saludo y solamente tras una orden tuya le dejas saludar a tu amigo. Después decide tu mismo cuando tienen que acabar las caricias. Sam así notará que no es él el que toma el control de las personas. Cuando esto funcione con gente de confianza puedes ir avanzando poco a poco con desconocidos.

Por último te recomendaría que no olvides que Sam no es el que tiene que decidir hacia qué desconocidos tiene que acercarse. Esta decisión tienes que tomarla tú por el.

Os deseo todo lo mejor,

José Arce 

Traducción de mi columna del MallorcaZeitung 


Estaría bien poder tomarme un café tranquilamente con mi perro

Hola José, 

Me gusta lo que he oído y leído de tu manera de tratar a los perros. 

Tenemos un mestizo de Bardino  canario con Staffordshire Americano de cuatro años y medio que trajimos de una perrera de Fuerteventura. Desde hace cuatro años estamos intentando controlar su instinto cazador y su nerviosismo. Su personalidad es insegura y ha aprendido a imponerse a los demás haciéndose el fuerte. Pero no deja de ser un miedica ya que se asusta de todo lo que se mueve o lo que le sorprende por detrás, también le tiene miedo a diferentes tonos de voz. 

Tengo la suerte que lo puedo llevar a la oficina y ya no le salta a nadie y se queda en su sitio sin necesidad de estar atado. 

Pero lo malo, y esto es nuestro problema, es que cuando estamos en algún sitio sentados tranquilamente tomando algo y ve o huele a otro perro da un cambio de 180 grados. Es dificilísimo tranquilizarlo, y si le corrijo o intento tocarle no le gusta nada. He probado de hacer tantas cosas, algunas con éxito, pero realmente sería maravilloso poder tomarme un café tranquilamente con mi perro. 

Saludos desde Suiza, Pina.

Hola Pina, 

Así como describes a tu perro no parece que sea agresivo, sino nada más que un perro grande con mucha inseguridad. Y es en esta inseguridad donde tienes que concentrarte. En la oficina ya lo has conseguido, aquí se siente seguro. 

Quizás cometes el fallo de llevarlo casi siempre a pasear por el campo para así evitar enfrentamientos con otros perros o con ruidos que le asusten. Si es así, será difícil que le demuestres que a tu lado va a estar siempre seguro. Esta seguridad que necesita la tendrá siempre que tú, pasó a paso, le vayas confrontando con sus miedos. Así que ya sabes, empieza con precaución y con tranquilidad poco a poco a pasearlo diariamente por la ciudad, para así acostumbrarlo a ruidos diferentes y a movimientos inesperados. De esta manera tendrás la posibilidad de demostrarle que tú te haces cargo de la situación y que así el se puede relajar. Empieza a enseñar a tu perro que tiene que sentarse y acostarse cada vez que se pone nervioso al ver a otro perro. Es importante que no te eches atrás si a él no le gusta cuando lo estás corrigiendo, tienes que seguir hasta el final. 

Te recomendaría además que la próxima vez que vayas a un café, hagas antes con tu perro un paseo estructurado, en el que seas tú la que se responsabilice del recorrido, la dirección y la manera de pasear. Así entenderá tu perro de una forma más sana que os sentáis en el café para descansar. Una vez allí observa a tu perro, es importante que, en la medida de lo posible, lo corrijas en el momento adecuado, a poder ser antes de que reaccione de una forma violenta. 

Esto también te vendrá bien para tener un poco más controlado su instinto cazador. Aquí también es importante que te anticipes a su reacción y que lo corrijas antes de que se le ocurra abalanzarse hacia algo que quiera cazar.

Te deseo mucho éxito,

José 

Traducción de mi columna del MallorcaZeitung 

 

Un paseo más largo

Hola José,

Tengo una perra labrador de seis meses. En general es obediente y muy buena. Pero hay una cosa que no consigo que la deje de hacer. Justo después del paseo diario que le doy de 20 minutos, llegando a casa muerde la correa, luego empieza a gruñir y a morderme. Le da lo mismo si le digo que no lo haga o si le doy toquecitos  en el pecho con los dedos, esto no me ayuda. Al contrario, se vuelve  más salvaje y se lanza sobre mí. Una vez ya en casa la encierro unos dos o tres minutos en una habitación y luego sale dócil como un corderillo. Fuera de casa, como entenderás, no me es posible hacer esto y esto supone para mí un problema enorme ya que no puedo tranquilizarla. 

También he intentado tumbarla panza arriba y esperar que se tranquilice. A veces funciona y a veces me muerde en los tobillos... Por qué hace esto?

Un cordial saludo, Amanda. 

Hola Amanda,

Tu perra no está recibiendo el paseo adecuado que debería y además no lo haces con estructura. 

Muchos dueños de perros no tienen muy claro y se sienten inseguros sobre la duración y la importancia del paseo. 

Muchos de los problemas con los que me vienen mis clientes son a causa de una mala manera de dar el paseo.  Y es tan importante para nuestro perro el paseo, no se trata simplemente de sacarlo a hacer sus cosas! 

Me gustaría, así como he hecho tantas veces en esta columna, explicar otra vez como dar un buen paseo. Si tomas nota de un par de cosas no volverás a casa después del paseo con una perra que no se siente realizada ni físicamente ni psíquicamente y que paga su frustración contigo. 

Independientemente del tamaño y de la raza del perro un paseo de 20 minutos al día es definitivamente muy poco para un perro joven y sano. El paseo, además de otras cosas, es una manera de hacer sentirse al perro útil, ya que hoy en día casi no damos opción a que el perro desarrolle las habilidades que antiguamente tenía asignadas normalmente por su raza. Hoy la mayoría de nuestros perros son nuestros compañeros y debemos hacerles sentirse útil en los paseos y relacionarnos así de una manera más sana con ellos. No se trata exclusivamente de darles toda la libertad del mundo sino de crear entre ambos un buen equipo que se desplaza conjuntamente en la ciudad o en el campo en el que tú seas el responsable. Que tú tomes la responsabilidad hace que el perro se relaje mentalmente y tiene sentido para él. Yo en tu caso te recomendaría que el 80% del paseo dirijas tú el paseo. El resto del tiempo deja a tu perra oler y moverse libremente. Créeme solo con un poco más de estructura en el paseo verás cambios positivos pronto. Notarás que llega a casa más equilibrada y también te darás cuenta que se comporta de otra manera durante los paseos. Un perro joven como el tuyo lo podrás convencer rápidamente que tú eres el compañero humano que toma la responsabilidad y con el que se sienta seguro a su lado, siempre y cuando seas tú y no él el responsable. 

Un cordial saludo, José 

Traducción de mi columna en el MallorcaZeitung

Que mueva la cola no siempre significa que esté contento

Querido José, 

Me gustaría preguntarte algo sobre mi perro Toby.

Toby tiene un carácter muy cariñoso, se alegra un montón cuando ve a otro perro. Y es por esto que siempre quiere ir hacia ellos para jugar. Hay algunos dueños que no les gusta que su perro tenga contacto con otros perros y mucho menos que jueguen juntos, la mayoría de estos perros van con correa.

Y aquí es donde tenemos el problema. En cuanto uno de estos dueños se aparta de nosotros con su perro en la correa, empieza Toby a ladrar, aveces incluso se le eriza el pelo y gruñe. 

A ver, no es que se ponga a sacar los dientes de una manera agresiva. A nosotros nos parece más como si se enfadara porque  se llevan al otro perro. 

Además tenemos otro problema parecido cuando llevamos a Toby en la correa. Aquí también le da por ladrar a los otros perros. La mayoría de las veces lo hace moviendo la cola. Pero cuando está en este estado no reacciona si le decimos "para" o "no". Si en cambio va suelto no pasa nada de esto. La verdad es que cuando va sin correa acude a nuestra llamada sin problemas, cuando no queremos que vaya a los otros perros. 

Tienes una solución para nosotros?

Te lo agradecemos de antemano. 

Un cordial saludo, Tatjana

Querida Tatjana, 

Gracias por tu pregunta. Seguro que te preguntas el porqué los otros dueños tienen un problema con Toby cuando él es un perro tan simpático. Yo creo realmente que debemos tratar a los demás perros con el mismo respeto que nosotros queremos para el nuestro. A menudo hay una razón por la que el otro dueño no quiere tener contacto con nosotros. 

Además así como describes a tu perro en esas situaciones no es que dé la imagen realmente de estar en esos momentos muy equilibrado. Que mueva la cola, aunque a ti te lo parezca, no significa siempre alegría o que quiera jugar. El lenguaje corporal del perro se suele mal interpretar para aliviar nuestro ego. 

Suelto, Toby está tomando el control de la situación y se lo hace saber a los otros perros. Si en este estado está con la correa, no es que se enfade, como piensas, porque no pueda ir al otro perro, sino que demuestra desde su posición a tu lado que tiene la responsabilidad y que no está bien educado. 

Intenta ver a tu perro con los ojos de otra persona que desea pasear con su perro tranquilamente con la correa. Esta persona   

ve a un perro que viene corriendo hacia ellos, esto es para muchas personas y para muchos perros realmente amenazante. O un perro que nos ladra, que nos gruñe y al que se le eriza el pelo mientras lo hace. No creo que a ti te gustara encontrarte con un perro de estos en el parque... es importante que cambies rápidamente este comportamiento de Toby.  

Intenta estar preparada la próxima vez antes de que Toby comience a ladrar con la correa puesta, asegúrate de conseguir que esté tumbado a tu lado. De esta manera le das a Toby la sensación que tu tienes la responsabilidad de los encuentros con otros perros. Es decir tu meta es conseguir que se quede tumbado a tu lado tranquilamente aceptando que no va a los otros perros. Cuando lo acepte, harás que se levante y seguirás el paseo. 

Los perros que van junto a sus dueños en la correa deberían a partir de ahora no ser vistos por Toby como compañeros de juegos y ser respetados. Así no habrá ningún malentendido entre los dueños y todos tan felices! 

Te deseo mucho éxito, 

Un saludo, José Arce 


Rocky es el rey de la casa

Hola José, necesitaría tu ayuda con un problema que tengo con mi Jack Russel Rocky.

Rocky es un macho castrado que en septiembre cumplirá siete años. Es muy territorial, ningún perro puede acercarse al lado de nuestro coche, y mucho peor si viene un perro a casa o a nuestro jardín!

Si me lo llevo al trabajo, donde hay dos labradores, enseguida se pone en plan de ataque y enseña los dientes agresivamente (esto siempre con la correa). Cuando ya dejamos de paso a los perros se va a la esquina más lejana de la oficina de una manera muy sumisa y con miedo. Se niega entonces a volver a pasar por donde están los perros y tiene miedo. Tampoco se pueden mover los labradores, si lo hacen les gruñe desde su esquina.

Cómo tengo que comportarme? Tengo que ignorar a Rocky y llevarlo a otra habitación? Le lanzo agua para que pare? O tengo que resignarme y admitir que mi perro es así y que nadie me puede visitar con su perro?

Hasta ahora lo que hago en casa es atarlo en su sitio.

Muchas gracias de antemano y un cordial saludo.

Manuela & Rocky

Querida Manuela,

Esto es lo que haces en estas situaciones? 

Atar el perro? Y ya está? haciendo esto lo que has conseguido entre otras cosas es que Rocky tome la responsabilidad. Comportándote así Rocky solo ve en ti debilidad. Un perro no puede o no tendría bajo mi punto de vista que decidir quién se puede acercar a nosotros o quién debe o no visitarnos en casa. Créeme esto se le hace muy grande a Rocky, y te lo demuestra cuando huye con miedo a su esquina.

Lo admito, sé que para muchas personas es muy difícil de entender esto, pero la verdad a diario veo que hay gente que tiene la imagen equivocada de quién es realmente su perro. Un perro no tiene que protegernos de todas las cosas que nos rodean! La pregunta que nos tendríamos que hacer sería, hasta dónde llega su territorio, dónde empieza?, dónde acaba?  Cómo puede entender esto el perro si no se lo mostramos? 

En tu caso querida Manuela, deberías preguntarte, qué relación tengo con mi perro? Para mí está muy claro, tu perro está tomando lo que sería tu responsabilidad, lo hace de una manera territorial y dominante, y esto le hace sentirse inseguro y perdido. 

No es tarde, aún le puedes ayudar. Vuelve a empezar por el principio, pero bien. Igual como haríamos con un cachorro a partir de ahora tú eres la que le vas a enseñar que eres tú la que decides quién o qué y cuándo, dónde y cómo pueden acercarse a él. 

Desearías vivir de otra manera con Rocky? Entonces tienes que tomar la responsabilidad, imagina que Rocky es un cachorro y le enseñas ahora realmente cómo tiene que vivir. Empieza por su sitio en casa. Demuéstrale que tu eres la responsable de la casa, que es tu territorio y tú eliges. Cada vez que Rocky se comporte de manera territorial en casa, mándalo a su sitio, asegúrate cada vez que se queda en él. Cuando ya te funcione esto y te sientas más segura invita a un amigo que venga con su perro, tu meta tiene que ser por ahora que Rocky permanezca en su sitio. Después sigue con el jardín, aquí también asigna un sitio y trabaja con Rocky hasta que aprenda y acepte que lo mandes allí siempre que se comporte de forma territorial. Cuando haya aceptado y entendido que en el jardín también tú tienes la responsabilidad y el control de la situación podrás invitar a otros perros.

Todos estos consejos que te doy te sugiero que lo hagas bajo supervisión de un profesional, ya que Rocky ha desarrollado un comportamiento agresivo y deberías  saber bien cómo hacerlo.

Un cordial saludo, José 

Traducción de mi columna del MallorcaZeitung  

Trece minutos de paseo

Hola José, tengo una perra de trece semanas de raza Vizla. Desde el principio pongo en práctica la forma de pasear disciplinadamente  que explicas en tu libro. Al principio del paseo va muy bien, luego hago una pausa y la dejo que vaya libre, siempre atada a una cuerda de cinco metros. Entonces empieza a corretear por todo y come todo lo que encuentra, arena, piedras, hierba, etc. Al volver a casa ya no hay manera que lo haga de una forma disciplinada. Si la toco con la mano para llamarle la atención no reacciona, tampoco  si me paro en seco, se distrae con todo. Lo que hago es esperar que me busque con la mirada y sólo así seguimos caminando. Los primeros pasos va bien pero enseguida empieza a tirar como si le persiguiera el diablo. Yo me quedo siempre parada pero aun así no reacciona. La verdad que no me siento muy bien cuando le doy de comer después del paseo ya que creo que así la premio por tirar de la correa, verdad? Tampoco estoy muy convencida con la duración del paseo, a ver, se dice que el paseo tiene que ser igual a la edad del cachorro. En nuestro caso sería: 13 semanas = 13 minutos, y la verdad es que en tan poco tiempo  no veo que a mi perra le sea suficiente para descargar su energía. 

En casa va bien, se comporta de una forma sumisa, se sienta y espera antes de comer, me mira mientras le pongo la correa, y espera tranquilamente antes de salir. 

Qué me recomendarías para que funcione mejor el paseo?

Un cordial saludo desde el Chiemsee! Monika

Hola Monika, por lo que parece te veo muy insegura con tu perra fuera de casa. Así como describes tu forma de pasear no es de la manera que yo la he explicado, y desde mi punto de vista de la forma que la estás haciendo no te va a funcionar. Además esa "norma" de según la edad así el paseo, yo no la comparto. A mi entender, algunos veterinarios la recomiendan ya que hay mucha gente que se exceden con la actividad que le dan a su cachorro y esto es perjudicial claro, pero yo pienso que es tarea de cada propietario ser responsable y saber distinguir claramente cuánta energía tiene su perro, realmente es como con los niños, cada madre al final se deja guiar por su experiencia y su sentido común.

No conozco a tu perro, pero te voy a dar un par de consejos con los que es difícil que hagas algo mal.

Un cachorro de trece semanas ( tres meses) suele ser generalmente activo y curioso. Es tu labor enseñarle el mundo en el que le ha tocado vivir contigo y acostumbrarlo a las cosas diarias, a tu tipo de vida ( yo a esto lo llamo educación). Si a esta edad no le das a tu perro la educación y el ejercicio que necesita diario, tendrás en un futuro cercano muchos problemas. 

Sal a pasear tres veces al día. Por la mañana, cuando se despierte y después de que haya hecho sus necesidades, ponle la correa y decide a qué lado lo quieres llevar en ese momento, a la derecha o a la izquierda, imagina que llevas a un niño de la mano por la calle y no quieres que le pase nada. Camina tranquilamente pero con seguridad. No olvides que tú decides por donde ir y no te pongas nerviosa si estira de la correa. Créeme las correcciones con la correa te darán a la larga más problemas, y además un cachorro de esta edad no tardará en darse cuenta, si lo haces bien, que vale la pena seguirte e ir contigo y pronto caminará alegremente a tu lado. Cuando tu perro ya no tire de la correa y veas que se está cansando, haz una pausa en un lugar seguro para que descanse y olisquee con normalidad. Si en la pausa se pone nervioso a corretear y a comer cosas del suelo, finaliza la pausa y sigue de nuevo. Si al llegar a casa aún lo ves nervioso, juega tranquilamente con él, luego le das de comer y te aseguras que ahora tenga descanso y la tranquilidad que tanto necesita tu cachorro.

Un cordial saludo, José 

Traducción de mi columna del MallorcaZeitung  


Mi perra está permanentemente tensa

Hola José, tenemos una perra de catorce meses que adoptamos cuando tenía cuatro meses. La encontraron a las pocas semanas de nacer completamente sola y en un estado deplorable, de ahí que no esté muy socializada.

Siempre está nerviosa, y atenta a lo que pasa a su alrededor y oliendo continuamente. Tira de la correa, y amenudo se  queda parada de repente para seguir olisqueando. Cuando ve a otro perro se acuesta, lo mira fijamente y se lanza hacia él, pero sin ser agresiva. A los demás perros no les gusta esto y se la quitan de encima gruñéndole o sacándole los dientes. A veces el paseo con la correa funciona al principio pero enseguida se cambia, la perra empieza a dar vueltas, muerde la correa, gruñe y no hace caso a nada.

En casa también está muy tensa. Salta encima de todo y a las visitas les molesta todo el tiempo y las empuja saltándoles. 

La puedo llevar a la oficina, pero ahí entra y sale gente a menudo, y les salta a todos, así que la tengo que dejar en casa, y me da muchísima pena. 

Deseo hacerle la vida a mi perra más fácil y placentera y espero que me puedas decir algo que me sirva de ayuda. 

Muchas gracias, Nicolette

Querida Nicolette, 

Tu perra se ha acostumbrado a valerse por sí misma y aún no ha entendido que no es la responsable de su supervivencia a tu lado. Así como se encuentra ella ahora no es feliz créeme. Ella no te ve como la persona que tendría que responsabilizarse  de ella y protegerla. Es por esto que ella se está dejando llevar por sus instintos más primitivos. Es preciso que entienda cuanto antes que tú eres la responsable de su alimentación y sobre todo de proporcionarle tranquilidad.

Tu perra utiliza mucho el olfato, y por lo que cuentas está siempre al acecho. Utiliza esta habilidad que ha ido desarrollando para tu beneficio en el paseo para que ella te vea como alguien interesante que merezca la pena seguir.

 Te recomiendo que en el paseo lleves algo bueno en el bolsillo y enseguida que notes que se distrae por algo, reclama su atención hacia ti por medio de la comida.

Tanto en casa cómo en la oficina tu perra tiene que acostumbrarse y entender que tiene su sitio, por ejemplo una manta, o cama, en la que se sienta segura y tranquila, y en la que aprenda a permanecer hasta que tú se lo digas. En casa busca el sitio que sea más adecuado para ella, dónde se sienta más segura, a veces es de ayuda algo con techo, como una cueva, por ejemplo un transportin o algo que esté cubierto. Cuando lo tengas empieza enseguida con el entrenamiento hasta que entienda que independientemente de lo que pase o de quién venga a casa, será siempre enviada a su sitio y permanecerá allí hasta que se lo digas. Da igual las veces que tengas que repetirlo, sé constante. Cuando lo entienda y la visita esté ya en casa, espera un momento hasta que se tranquilice y entonces la puedes invitar a salir y déjala que huela a la visita, después vuelve a mandarla a su sitio. Lo más importante es que así tu perra entienda que tú tomas la responsabilidad y que eres capaz de darle seguridad. Haciendo esto conseguirás pronto darle la tranquilidad que necesita para que te la puedas llevar a la oficina.

Te deseo todo lo mejor, 

José Arce

Traduccion de mi columna en MallorcaZeitung 


Mi manada ladra continuamente durante el paseo

Hola José, tenemos cinco Collies, con edades comprendidas entre un año y medio y siete años. El paseo con todos juntos realmente funciona muy bien. Pero hay una cosa que me gustaría tener un poco más controlada, en diferentes situaciones empiezan  los cinco a ladrar. Esto pasa la mayoría de las veces en los siguientes casos:

  • Cuando mis perros caminan sueltos. Entonces aparece otra persona con su perro, o sin perro, o un ciclista: todos se ponen a ladrar.
  • Cuando mis perros caminan sueltos. Entonces si los quiero atar, se ponen todos a ladrar y pasa mucho tiempo hasta que se tranquilizan. Esto lo hacen seguramente como protesta ya que no les gusta ir atados.
  • Cuando van atados. Es imposible que alguien se pare a hablar conmigo, empiezan todos a ladrar.
  • Los perros van en el coche, cuando vamos de paseo o a visitar amigos, todos se ponen a ladrar, aún estoy en el parking y ya empiezan a ladrar. Bueno para esto ya he encontrado una solución, a los que ladran les lanzo agua con una pistola de agua. De esta manera los tranquilizó a cada uno relativamente rápido.

Quizás tienes para mí algún consejo o algo que pueda poner en práctica. Realmente me alegraría mucho tener una respuesta tuya.

Un cordial saludo, Tine.

Hola Tine,

por favor no te lo tomes a mal... mi intención es ayudarte... pero tienes que cambiar totalmente tu perspectiva. Parece ser que en casa no tienes problemas con tus perros y que tienes el control. Y tal como indicas, al salir fuera pierdes el control de tus perros. Uno de los motivos de porque te pasa esto es que realmente no sabes diferenciar adecuadamente lo que significa cuando los perros van sueltos o cuando van con correa. Mira, cuando alguien va a pasear con sus perros, independientemente de si lo hace con o sin correa, existe la opción que a veces la persona pasee con sus perros o que a veces los perros paseen con la persona. Tú no puedes diferenciar estas dos formas de pasear ya que tú en todo el paseo no guías a tus perros y has perdido la responsabilidad en el paseo. Y además lo que también se pone en tu contra es el que pienses que cuando tus perros ladran en el momento que los vas a atar lo hagan a modo de protesta. Para mí todo esto es una clarísima explicación que para ti la correa significa algo negativo. Es necesario que cambies esta forma de pensar.

Hazte, por favor, estas preguntas:

  • Qué significa para ti libertad?
  • Cuanta libertad les quieres dar a tus perros?
  • Cuál es tu responsabilidad en el paseo?
  • Qué responsabilidad tienen que tomar tus perros en el paseo?

Cuando hayas respondido sinceramente a estas preguntas, te darás cuenta enseguida que a  tus perros la libertad que les das les supera de una forma descomunal. Esto no es libertad, es puro estrés para tus perros.

Apreciada Tine, si pudiera me gustaría decirte  lo que realmente es libertad desde el punto de vista de un perro, pero lo que seguramente no lo es, es que el perro tome la responsabilidad de nuestros actos. Hasta que no entiendas esto no podrás dar la tranquilidad que tanto necesitan tus perros.

Te aconsejo que a partir de ahora hagas un paseo estructurado. Con o sin correa. Un paseo en el que los perros vayan contigo a tu lado tranquilamente. Dónde seas tú la que decide qué hacer en todo momento ( cuando caminar, cuando parar, cuando oler, dónde hacer las necesidades, donde jugar, donde descansar ). Puedes hacer esto? Si no, conseguir esta meta tiene que convertirse en tu objetivo. Si en algún momento del paseo alguno de los perros empieza a ladrar a algo o a alguien, tienes que conseguir que se siente y se acueste. Lo siguiente que tienes que hacer es conseguirlo con los demás. Cuando lo hayas conseguido verás que rápidamente recibes la tranquilidad que deseas en tu manada para disfrutar del paseo.

La libertad de nuestro perro es cuando nosotros nos responsabilizamos y ellos pueden disfrutar a nuestro lado.

Un cordial saludo, 

José Arce 

Traducción de mi columna en MallorcaZeitung 


Cómo puedo convertirme en la más importante para mi perro?

Hola José, hace cosa de un año que he adoptado un Parson Russel Terrier de un año y medio. No conocía las órdenes de "sitz" o "platz" , y aún hacia sus necesidades en casa. Por suerte con mi otro Terrier de diez años se llevó bien desde el principio, con los dos gatos llevó unos tres meses, ahora duermen a menudo acurrucados juntos.

Bien, mi problema es el siguiente; me ignora por completo! Lo paseo con una correa de ocho metros de largo y ataca y muerde generalmente a cachorros y a perros jóvenes que nos cruzamos, es por eso que ahora los llevo con correa corta y a mi lado. En ningún momento del paseo puedo dejarlo suelto ya que enseguida se pone a cazar a todo lo que se mueve.

Le gusta mucho cuando le hago rastrear cosas, pero esto es un poco difícil de integrar en el paseo diario. Jugar a perseguir cosas atadas a una cuerda en una caña larga,  también le gusta mucho, y lo entrenamos a menudo  y de cada vez lo hace mejor. Pero esto tampoco lo puedo hacer en el paseo. 

Me gustaría tanto poder pasear con mis perros sin correa tranquilamente. Qué puedo hacer para sentirme  más segura de mí misma y así mostrarles a mis perros que merece la pena en cualquier situación estar a mi lado? 

Un saludo, Arnica

Hola Arnica!

Puedes estar orgullosa de todo lo que has conseguido. Pero no olvides que lo que has logrado ha sido por condicionamiento. Lo que te falta ahora conseguir, ya lo han hecho tus gatos. Tus animales ya han aclarado hace tiempo sus posiciones entre ellos. Esto significa que mientras el perro no acepte al gato como a alguien superior no habrá paz en la relación entre ambos.

Bien, ahora lo que falta es construir otra conexión, la relación entre tu perro y tú. De algo ya te has dado cuenta, para conseguir esto no te va a servir la correa de ocho metros.

El problema  con tu perro es que en cuanto sale de casa toma la responsabilidad. El decide cuándo se caza y quien puede estar a vuestro lado. Esto ya es razón suficiente para un gran cambio. Tienes que convertirte en lo más interesante e importante del paseo. Intenta a partir de ahora que el paseo sea un tiempo de relax. Nada de juegos que alteren a tu perro. Al contrario, descubre junto a él lugares nuevos. Al principio te será de gran ayuda ya que en lugares que sean nuevos para tus perros les será más fácil concentrarse en ti, y tú tendrás la posibilidad de darles más seguridad. Muy importante también es que te sientas segura también cuando os crucéis con otros perros. Encárgate a partir de ahora que tus perros se sienten y después se tumben, antes que se les acerque otro perro. Tu meta es conseguir que se queden en esta posición, si se quedan tranquilos no importa que dejes pasar demasiado tiempo, después de unos minutos puedes seguir con el paseo. Es importante que ahora dejes de lado, durante el paseo, los juegos que inciten el perro a cazar. 

Intenta jugar con tus perros a juegos en los que tengan que estar concentrados contigo. Así notarán de verdad lo que es importante para ellos, sí, eres tú! Luego llegará la conexión, y con un poco de paciencia visualizaras los paseos tranquilos que tanto anhelas. 

Un cordial saludo, José Arce

Traducción de mi columna en el MallorcaZeitung 

Inseguridad en la manada

Hola José, 

Tenemos un problema en nuestra manada,  

Son cuatro podencos de cuatro, seis, ocho, y doce años. La de cuatro años, Alma, llegó a nosotros de España hace un año y medio. Estaba traumatizada y con muchísimo miedo. Conmigo tiene algo de confianza, puedo hacer muchas cosas con ella, cortarle las uñas, quitarle las garrapatas etc. Y a menudo busca el contacto conmigo y quiere que la acaricie.

Bueno y ahora el problema, en cuanto nos disponemos a salir de paseo en manada empieza el jaleo, Alma se pone a aullar, ladra desesperadamente, emite unos sonidos difíciles de explicar. Aparentemente sin motivo alguno, ya que normalmente no hay nada ni nadie alrededor. Luego si nos encontramos con personas, que vayan con o sin perro, se pone peor la cosa. Les ladra ininterrumpidamente, también a a cosas que no conoce, como cochecitos de bebé, niños en monopatín, estas cosas han sido y siguen siendo un horror para ella. Me imagino que es inseguridad y miedo.

De todas maneras nos hemos dado cuenta que cuando la llevamos a pasear a ella sola se muestra más apacible y tranquila.

Un cordial saludo desde Herford.

Diana.

Hola Diana,

Aquí me describes un caso muy complejo para vosotros. Para ayudar a Alma necesitas ayuda profesional.

Pueden ser muchos los motivos del comportamiento de Alma. Uno de ellos sería que aún no se siente a gusto y segura en tu manada. Esto puede pasar cuando en una manada ya establecida hay otros perros con inseguridades.

Comentas que Alma, cuando sale a pasear sin el resto de la manada, tiene menos problemas, esto no significa de ninguna manera que a partir de ahora salgas con ella solamente a solas. Al contrario, es muy importante que sigas paseando a Alma en manada. Haz lo posible por no sentirte mal o culpable en el momento que Alma empieza a ponerse histérica. Realmente es en ese momento cuando ella más te necesita, sobretodo necesita sentir que tú estás con ella dándole tranquilidad. Créeme si te fijas bien, en ese momento Alma solo piensa en huir, y es ahí cuando le tienes que dar la sensación de tranquilidad y confianza. Ella se da cuenta enseguida si tú realmente te sientes insegura.

No permitas que Alma huya de la realidad y mantenla el mayor tiempo posible del paseo a tu lado. 

Esto conlleva mucha paciencia por tu parte y de tu familia, vuestro objetivo es darle seguridad a Alma, en pequeños pasos, en el día a día, que ella sienta que en estas situaciones que tanto miedo le dan, con vosotros no le puede suceder nada malo. Ya que estando a vuestro lado se sentirá segura y confiada.

Así que no intentes evitar las situaciones que le disgustan en el paseo, me refiero a que los hasta ahora para ella extraños cochecitos de bebé y los niños en monopatín son en realidad parte de nuestra vida normal. Alma tiene la necesidad de sentirse feliz en nuestro mundo humano, tiene que aprender que estos encuentros en la calle son totalmente normales y no son un peligro para ella. 

Un cordial saludo,

José Arce

Traducción de mi columna en MallorcaZeitung 

Un cachorro no es solamente un cachorro

Querido José, en unos meses recibiremos nuestro primer cachorro. 

Nos gustaría hacerte una pregunta: 

Deberíamos hacer desde el principio el tipo de paseo de forma disciplinada como tu aconsejas? Y si la respuesta es afirmativa, se haría entonces de forma más reducida? Por ejemplo seis minutos con correa, dos minutos dejándolo libre y así otra vez?

Un cordial saludo, Sibylle.

Hola Sibylle, espero que pronto llegue el día en el que vuestro deseado nuevo miembro de la familia llegue a vuestra casa. Me gusta muchísimo cuando leo que personas como vosotros ya os estáis informando con antelación de como  estarmejor preparados para la llegada del cachorro. Realmente es muy fácil de entender lo que le hace falta al cachorro. Hasta el día que el cachorro llega a casa ha sido su madre la que se ha ocupado de el. Esto quiere decir que lo ha cuidado y educado. Ahora llega el día en que es integrado en su nueva familia y eres tu la que toma ahora el relevo y lo más importante, la responsabilidad. Es muy parecido a lo que haríamos con un niño, tienes que dejarte llevar por el sentimiento que llevas dentro, tu instinto.

Naturalmente es muy importante que pasees al cachorro todos los días de una forma disciplinada desde el principio. El tiempo que debes emplear no te lo puedo decir con exactitud ya que no conozco a tu perro ni tampoco sé con que edad lo vas a recibir, pero te puedo asegurar que seis minutos de paseo con correa son definitivamente muy pocos. Por favor observa a tu perro, tu misma te darás cuenta cuando esté cansado. Ese será el mejor momento para acabar el paseo. Cada cachorro es diferente y dependiendo de su edad es muy importante que aprendas a confiar en tus sentimientos y así instintivamente poder saber cuando el perro ha caminado lo suficiente, cuando a jugado demasiado o cuando es hora de que descanse.

El cachorro desde que está con nosotros necesita tener un sentimiento de seguridad al estar con nosotros y por eso es importante que no dudemos en darle al pequeño el descanso que también necesita, esto lo entenderá como una norma que le dará seguridad y tranquilidad. Abundantes horas de sueño y tranquilidad son de gran importancia para tu perro.

Enséñale poco apoco su nuevo hogar y el mundo que te rodea, enséñale todo, incluso lo que en nuestro mundo humano a veces parezca desde el punto de vista de un cachorro algo ruidoso o amenazante, coches, máquinas ruidosas, centros comerciales... Todas estas cosas debes mostrárselas a tu pequeño poco a poco desde el principio. 

De esta manera tu cachorro aprenderá que a tu lado se puede sentir seguro. Así desde el principio le ayudaras a que se convierta en un perro seguro que podrá disfrutar del día a día en la vida junto a ti.

Un cordial saludo,

José Arce

Traducción de mi columna en MallorcaZeitung 

Cuando la suelto no me hace ni caso

Hola José, se trata de la educación de mi perra, una mezcla de perro pastor y de maltés. La recogimos de la calle en Rumania en agosto del 2014 y desde entonces está con nosotros.

Problema 1: Le encanta hacer hoyos para buscar ratones y no viene cuando la llamo.

Problema 2: Quiere cazar todo lo que se le pone por delante, también rastrea en busca de otras presas.

He pasado de la correa larga que colgaba por el suelo a la correa flexible, porque por mucho que me esfuerce es imposible que me haga caso o que venga cuando la llamo cuando va suelta. Vamos regularmente a una escuela de perros, ha ganado confianza con las personas. Y ahora estamos en las instalaciones de la escuela aprendiendo obediencia. Lo hace muy bien, incluso lo de tumbarse y acudir a la llamada funciona, pero lamentablemente solamente en la escuela.

Cuando la suelto por cualquier otro sitio empieza a correr como una loca y luego empieza a buscar ratones por los agujeros. Por suerte ya que si no se parara en los agujeros no podría cojerla y volverla a atar. Yo ya no sé qué hacer. Yo creo que esta escuela de perros no es la indicada para mí, o no para conseguir lo que necesito. Qué es lo que debo hacer ahora cuando quiero soltar de la correa a un perro que era callejero, que hacía lo que él quería.

Gracias, Cornelia.

Querida Cornelia, como comentas habéis acogido en casa a un perro que era callejero. Lo más importante es ahora entender de verdad al perro. Tu perra antes tenía que luchar por su supervivencia. Ella está acostumbrada a guiarse por sus instintos más primarios. Pero ahora está a resguardo de las personas y necesita ayuda para entender que ya no es la responsable de su supervivencia. Porque ahora te tiene a tí, una persona que la cuida y protege. 

Este proceso requiere paciencia y mucha empatía por tu parte. La libertad que le quieres dar a tu perra cuando la sueltas de la correa no la está entendiendo como debería. Los instintos se anteponen. Ella aún no ha entendido que tú eres la que vela por ella. Es de verdad todo un logro por tu parte que haya aprendido  las reglas más importantes de la escuela de perros. Ahora lo que tiene que entender es que tú eres su persona de confianza. Pero esa relación no la vas a conseguir soltándola de esa manera! Con la correa larga colgando y parándole a tu antojo pisándola y tirando de ella no va ha sentir una verdadera relación que sentiría si la llevaras de paseo con una correa normal con una relación directa, que tú caminaras con ella a tu lado. Haciendo lo que haces ahora estás empezando la casa por el tejado. Tienes que enseñar a tu perra el nuevo mundo que ahora tiene con las personas, paseando con tranquilidad y seguridad por tu barrio, tu ciudad, tu día a día. Así entenderá que tú eres la persona en la que ella puede confiar, con la que se siente segura, así obtendrás esta relación 

qué tanto deseas. Naturalmente es necesario que salgas por la naturaleza con ella pero en tu caso lo aconsejable es que los paseos diarios los des por la ciudad.

Un cordial saludo, 

José Arce

Traduccion de mi columna del MallorcaZeitung 


Dominante e inseguro al mismo tiempo

Hola José,

tengo el siguiente problema: desde hace dos años tengo una perra rescatada de Croacia, se llama Emma. Ella es muy insegura pero creo que hemos conseguido mucho. Mi novio acaba de adoptar un perro de 11 meses de Rumanía. De momento no vivimos juntos pero pasamos los fines de semana en su casa o en la mía.

Cuando los perros se conocieron mi perra estaba con el celo y animaba todo el tiempo al perro para que la montara. Él está castrado pero mostraba mucho interés por ella. Lo que pasa ahora una vez finalizado el celo es que cada vez que él se acerca a olerla ella no se deja y le agrede. Su comportamiento hacia él es muy dominante. Cuando el perro viene a nosotros para que lo acariciemos ella se pone por en medio y lo hecha afuera. A mí me da la  sensación que ella lo está controlando. Ella es la que decide por donde ir. También a la hora de jugar se muestra dominante: ella puede hacer lo que quiera, él no. El perro es muy noble ya que siempre había vivido en una manada grande, ella siempre ha estado sola y no acepta del todo que él esté con nosotros. Y es por esto que cada vez que se ven tiene que aclarar su posición. Lo que a mí más me desconcierta es que mi perra le lame el hocico a él todo el tiempo. Yo he leído por todo que eso significa un acto de sumisión. Pero esto no concuerda con su comportamiento dominante. Qué explicación le darías tú? 

Un cordial saludo, Silke y Emma

 

Querida Silke,

tú perra es insegura, su comportamiento hacia el perro es dominante y ella es la que decide quién tiene que estar a su lado. Esto realmente lo aclara todo. Emma necesita que su dueña le dé seguridad para saber decidir cómo toca y así no decidir por sí misma cómo una perra insegura. A la hora de las caricias demuéstrale que eres tú la que decides cuando y con quién.

Tienes que liberarla del comportamiento controlador que tiene cuando se encuentra con el perro. Ella te lo está mostrando cuando le lame el hocico. Realmente ésa es la posición donde ella se está sintiendo a gusto.

Es así de simple, es necesario que tú tomes la responsabilidad la próxima vez que los perros se encuentren. No permitas más que un perro inseguro tome el control de la situación. También en el día a día, cuando estés sola con Emma, dale la seguridad que tú eres la que soluciona los problemas y así ella podrá ser el perro que realmente es. Ya veras que en corto tiempo ella se sentirá muchísimo mejor.

Un cordial saludo,

José Arce.

Un perro inseguro huirá o morderá

Hola José, 

En la perrera donde trabajo tenemos tres perros de Rumanía que son muy importantes para mí. Están juntos en una jaula y entre ellos se llevan bien. Los tres son miedosos. Uno es Milo ( el jefe de la jaula) y otro se llama Larry, hace ya tiempo que están con nosotros. Kelly, la hembra, llegó a la perrera después, hará ahora un año. A los dos machos los saco a pasear juntos, y los puedo llevar sueltos ya que confían bastante en mí.

Lamentablemente Kelly se queda muy triste porque no la puedo sacar. Ya que no tiene tanta confianza en mí como los otros. Ella siempre se alegra cuando yo llego y cojo la correa. A mí me encantaría llevármela de paseo para que al fin pudiera salir de la jaula. El problema es que tiene muchísimo miedo. Ni siquiera la puedo acariciar, siempre huye. Y así es imposible ponerle un collar. La verdad es que no me fío si puede llegar a morderme si me acerco demasiado.

Mi pregunta sería: Qué debería hacer yo ahora? Sin causarle estrés a Kelly, y Cuales serian los pasos a seguir?

Muchas gracias de antemano, Ria.

 

Querida Ria,

Me encanta que haya gente como tú que ayuden a los perros que no tienen otra oportunidad en su país de origen. Cuando se recoge a un perro callejero, a menudo surgen los problemas que me explicas. Muchas veces estos perros han sido tratados con crueldad y lamentablemente por eso no han tenido las mejores experiencias con las personas.

Se necesita mayoritariamente mucha paciencia para demostrar a estos perros que pueden recibir seguridad y cariño estando a nuestro lado. El trabajo que realizas en la perrera es admirable!

Describes a los tres perros miedosos. Para estos perros es muy importante tener a una persona que esté a su cargo y que poco a poco y con seguridad, se gane su confianza. Esto ya lo has conseguido con los dos machos.

Es importante que ante todo tengas en cuenta: un perro de estas características y que además es inseguro y tiene miedo, en una situación en la que se sienta amenazado, sólo podrá huir o morder. Por lo tanto puede ser peligroso si intentas ponerle la correa a Kelly. La perra puede llegar a un nivel de estrés muy alto si además de sus malas experiencias nunca a llevado collar ni correa. Para solucionar esto necesitas la ayuda de un profesional.

Cuando Kelly, ya esté acostumbrada por un profesional a llevar la correa, te recomendaría que al principio la sacaras a ella a solas contigo. Con mucha paciencia y seguridad deberás enseñarle este desconocido mundo nuevo para ella! Así aprenderá que puede confiar en tí y no sufrir tanto miedo.

Cuando notes que Kelly ya confía más a tu lado y fuera de la jaula se siente mejor contigo, será el momento de incorporar a los otros dos y pasear todos juntos.

Te deseo mucho éxito en tu excepcional trabajo! 

Atentamente José Arce 

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Mi perro no se puede quedar solo

Querido José Arce, 

desde el día 30 de mayo tengo conmigo a Clara, una fantástica meztiza de labrador. 
Todo va fenomenal, menos una cosa: tiene problemas para quedarse sola, aunque sean unos minutos, hasta intenta huir por la ventana. Acaba destrozando casi toda la habitación. 
Yo he intentado ir aumentando poco a poco el tiempo de dejarla sola, pero quizás lo he hecho muy rápido. Clara tiene ahora tres años, al principio vivió vagabundeando hasta que un señor español muy bondadoso la alimentó y luego la llevó a la protectora en Valencia dónde estuvo ocho meses. Para mi suerte antes de recogerla yo, pasó tres semanas en una casa de acogida, ahí recibió mucho cariño y pudo aprender algunas cosas. Vivía siempre con otros perros en manada, 
así que creo que realmente no sabe quedarse sola. Me he dado cuenta que le encanta morder los huesos de piel para perros. Ahora le doy uno solamente cuando la dejo sola, hasta ahora uno o dos minutos, y funciona. Cuando vuelvo se lo quito. Puede ser este un buen comienzo? Te agradezco de antemano tu respuesta! Con cariño, Christine. 
 
 
Querida Christine, 
la idea de entretener a Clara con el hueso me parece bien. Y lo mejor es que te has dado cuenta de la importancia que tiene enseñarle a Clara el quedarse sola con paciencia y poco a poco. Todo esto tiene mucho que ver con la confianza mutua entre vosotras. 
Clara tiene que entender que no le va a pasar nada y que puede confiar en tí. 
Es un proceso para que entienda que siempre vas a volver. Para esto tu paciencia será tu mejor arma. Hoy son dos minutos, pasado mañana serán cinco. Llegará el momento que habrás alcanzado el punto y te darás cuenta que Clara lo ha entendido y ya ni se siente abandonada ni insegura. Así que mantente paciente y constante, ya verás esto hará más fuerte vuestra relación. De todas maneras te daré otro consejo que te ayudará en el proceso: antes de dejar a Clara sola, haz por favor un paseo disciplinado con ella. 
Después vete de casa como si fuera la cosa más normal del mundo. Cuando vuelvas, no hagas el error que muchas veces se recomienda de ignorar a Clara! 
La puedes saludar alegremente, solamente no la debes alterar ni ponerla muy nerviosa! Lo primero que un perro aprende cuando llega a casa siendo un cachorro, es que a veces tiene que quedarse solo. Clara no pudo aprender esto cuando era pequeña. Tienes que tratar a Clara como si fuera un cachorro que todo es nuevo para ella y tiene que dar sus primeros pasos en nuestro mundo muy poco a poco. Tu paciencia en este proceso es lo más importante para Clara. Así se dará cuenta que tú significas para ella confianza y seguridad y formaréis un gran equipo. 
Te deseo mucho éxito, Atentamente José Arce 
 
Traducción de mi columna del MallorcaZeitung 

Paula necesita una jefa

Hola José, yo tenía un mestizo de labrador que se murió hace dos años con catorce años. Lo tenía muy bien educado y el tiempo con él fue estupendo.

Paula es todo lo contrario. Mide unos 60cm de alto y unos 70cm de largo, es una mezcla de Golden Retriever, perro de caza y seguramente Podenco, realmente no se sabe. La recogí de la perrera de Calviá. No se sabe de dónde viene, ni su edad, ni lo que ha vivido. Es muy cariñosa y realmente hace caso, pero tiene algunas manías que por mucho que yo quiera no puedo quitárselas.

Le doy cada día sus paseos diarios. Al principio tiene que ir con correa, después puede ir un rato suelta corriendo para desahogarse, luego otra vez con correa. Sobretodo estira muchísimo de la correa cuando ve un gato o a un perro, a veces me arrastra fuera de la acera, un día me estampo con una esquina.

Importantísimo: Cuando ve a un gato (realmente a ella le gustan los gatos, en casa tengo uno y se hacen cariñitos y duermen juntos) se lanza hacia él y ya no me hace caso. Al igual pasa con las gallinas y las ovejas. Bueno con las ovejas las persigue y las intenta agrupar.

Otro problema: Roba de la cocina. Con ella no hay nada seguro, cualquier cosa que esta a su alcance se lo lleva.

Se pasa todo el día en su alfombra o en su cesta, pero cuando me voy a dormir se va corriendo al sofá. He puesto diferentes objetos para que no se suba y ella simplemente los quita. Me han dicho que ponga una manta encima del sofá blanco, pero no estoy convencida, lo que yo no quiero es que suba al sofá.

Qué puedo hacer? Hay alguna solución para nosotras o tengo que separarme de ella? Yo tan sólo peso 57kg, y si me pega un estirón me puede hacer caer, siempre tengo que tener mucho cuidado. Intento ir siempre por caminos dónde estemos solas, no la puedo llevar por el pueblo ya que me sería imposible tenerla controlada.

Atentamente, Evelyn.

 

Querida Evelyn,

para empezar me gustaría explicarte lo que le pasa a Paula. Así entenderás mejor cómo cambiar vuestra situación.

Nadie sabe que tipo de vida ha tenido Paula, pero gracias a tu detallada descripción puedo entender lo que le pasa. Paula no te ha aceptado cómo su jefa! Te estira de la correa... entonces está tomando el control en el paseo, te roba la comida de la cocina... aún piensa que tiene que alimentarse por si misma. Paula toma posesión del sofá y te dice claramente, éste es mi sitio y yo soy la jefa de la casa. Paula hace cariñitos con el gato, esto solo sucede cuando el perro se somete al gato.

Para cambiar tu situación tienes que conseguir hacer entender a Paula que tu tienes el control. Le tienes que dar la seguridad y la tranquilidad para que se sienta realmente querida. Olvida por completo ese sentimiento frustrado de darle libertad. Esa libertad se la podrás dar cuando Paula no te estire de la correa y camine tranquilamente a tu lado, cuando ella te respete a ti y a tus cosas. Empieza a partir de ahora a hacer paseos disciplinados. Presta atención en tomar la decisión por donde ir y por donde oler. Enseña a Paula que entienda que no tiene que entrar en la cocina. Cuando consigas esto ya verás como respeta también el sofá. Estoy seguro que que conseguirás lo que tu gato ya ha conseguido!

Atentamente José Arce

Traducción de mi columna del MallorcaZeitung

Tu perro te está defendiendo!

Hola José, hace tres años que vive conmigo mi perra Luna es una Cane-Corso. Tiene siete años y tiene muy buena salud. Duerme muchísimo, tal y como dicen los libros sobre esta raza, de 16 a 20 horas. Y duerme de verdad, se le nota en la manera de roncar. Es difícil animarla para hacer algo. Pero cuando se trata de dar un paseo se despierta y se pone en marcha enseguida. Los tres primeros años de su vida los pasó afuera, la tenían como perro de guarda, estaba siempre sola y sin ningún otro tipo de contacto. Cuando llegó a mí tenía muchos miedos, juntas hemos podido superarlos. Es quizás éste el motivo por el cual duerme tanto? Me refiero que quizás ahora está disfrutando la tranquilidad en mi casa que antes no tenía como perro de guarda. Debería dejarla dormir tanto como quiera o debería entretenerla más? Otra cosa, Luna no se lleva muy bien con otros perros. Cuando estamos de paseo y nos cruzamos con otro perro que está calmado y tranquilo todo va bien. Pero si algún otro perro le ladra o le gruñe se lanza directamente hacia él. Puedo imaginarme que el problema soy yo! A pocos metros antes de cruzarnos con el perro yo me mantengo tranquila y le digo a Luna sin hablar solamente con un "pssst" que yo también veo al perro y que todo va bien, y vuelve a pasar el desastre de todas maneras. Cuando alcanzamos la "barrera de confort" de unos tres o cinco metros entre el perro y nosotras toda va bien otra vez. Qué puedo hacer? o tal vez, Estoy haciendo demasiado? Saludos, Birgit.
Hola Birgit, Luna es un perro magnifico. Duerme mucho y se siente muy a gusto contigo. 
Pero también un perro mayor necesita largos paseos, ya que para ellos es una forma de sentirse útil. Te has dado cuenta correctamente que cuando otro perro tiene un comportamiento dominante hacia Luna, tú pierdes el control sobre ella. Aquí es donde tienes que permanecer activa. Busca sitios dónde te puedas cruzar con otros perros. Olvida todo lo que has estado haciendo hasta ahora. No prestes atención a los otros perros. Presta total atención al comportamiento de Luna. Cuando notes que Luna empieza a inquietarse haz que se siente, y con toda la tranquilidad, la seguridad y todo el tiempo del mundo no pares hasta que Luna se tumbe en el suelo, recuerda no hay ninguna prisa! Entonces espera que el otro perro se haya ido y espera también con paciencia que Luna se relaje. Es ahora cuando puedes seguir con el paseo. Haciendo esto Luna entenderá pronto que tú eres la que le das seguridad y tranquilidad en el paseo y que ya no tiene que defenderte. Te deseo mucho éxito, José Arce 

En la calle frustrado, en casa agresivo


Hola José,  
nuestro  perro Picco viene de la perrera. Desde el principio era miedoso, pero  ya confía en nosotros y es muy cariñoso. En muchas ocasiones se comporta  como un cachorro. Le tiene un poco de celos a nuestra hija, pero no es  muy importante. Siempre salimos por la puerta antes que él, le mandamos a  su sitio cuando viene alguien de visita, y también en otras ocasiones.  Camina bien con la correa sin tirar, A veces se lanza hacia delante pero  luego para. Está con mucha tensión. Hay  dos cosas que le ponen como loco: otros perros durante el paseo y  visitas en casa. Ya ha mordido a personas. Pero no es solamente el  paseo, por ejemplo, estábamos de excursión, íbamos a una casa rural a  tomar algo, el jardín era precioso y lucía el sol. Nos hemos sentado  dentro porque afuera había gente con un perro. Si nos hubiéramos sentado  afuera Picco hubiese ladrado y provocado al otro perro. La mayoría de  veces provoca y vuelve locos a perros que están muy tranquilos. A veces  para pero entonces empiezaa gemir y a lloriquear toda una hora. Esto no  hay quien lo aguante, y para la otra gente es horrible. Que  el sea tímido con la gente no es un problema para nosotros. Cuando  vienen visitas, nosotros estamos sentados en la cocina y él está en su  sitio. La gente entra y entonces les decimos: no lo miréis, no le  habléis, y no lo toquéis. Si alguien pasa por su lado, le gruñe. Cuando  todas las personas están tranquilas a veces apoya su cabeza encima de  los pies de alguno, siempre y cuando la persona lo esté ignorando. Pero  como a alguien se le ocurra estirar la mano hacia el suelo, para recoger  algo, le morderá. Cuando vienen niños a casa le ponemos un bozal,  porque una vez un niño intentó acariciarlo y le mordió. A  su cerebro aún no le ha llegado la información de que nosotros lo  arreglamos todo para él. Esto es lo que yo pienso y creo que ahí está el  problema. Hemos llegado a un punto que con los métodos tradicionales de  adiestramiento y escuelas para perros no avanzamos. Yo me atrevería a  decir: me niego a vivir así los próximos años. A veces pienso que lo  mejor sería regalarlo. Qué nos aconsejarías? Qué podríamos hacer de otra  manera o mejor? Naturalmente deseamos quedarnos con nuestro perro. 
Saludos desde Passau,  Meta & Tommy 
Hola Meta y Tommy, 
sois  demasiado buenos para éste mundo! Estáis utilizando tanta energía y  tanto tiempo intentando entender a vuestro perro, que habéis perdido el  hilo! Vuestro  perro está reaccionando dominante, estresado y frustrado, porque  vosotros estáis dándole a entender que él tiene que tener la manada, la  familia, bajo su control. Es normal que vosotros solamente os dais  cuenta de esto cuando os encontráis a otros perros o cuando vienen  visitas. Éstas son las situaciones donde vuestro perro más claramente lo  muestra! Si  de verdad queréis volver a tener el control y la confianza, debéis  concentraros única y exclusivamente en ello. Todo lo demás es  condicionamiento, y os habéis acostumbrado a vivir con el perro de esta  manera. Os recomiendo ayuda profesional lo antes posible ya que Picco ya  ha mordido. También os puedo dar mi palabra que este problema tiene  solución. Lo más importante es que encontréis a alguien que os enseñe a  vosotros a volver a tener el control sin necesidad de adiestramiento o  de premios. Vuestra  meta tiene que ser que vosotros tengáis la posibilidad de recibir  visitas sin que éstas estén en peligro, que podáis ir normalmente de  paseo con Picco y tomaros un café en una terraza sin importar que haya  otros perros. Confiad en mí, no tenéis que regalar a Picco! Pero  vosotros solos no vais a conseguir rehabilitar a Picco. Mis mejores deseos, José Arce Traducción de mi columna en Mallorca Zeitung 

No le gusto a mi perro

Hola  José,  tengo un maltés de cinco años, Hugo, y hace dos años que está conmigo.  Tiene un grave problema del corazón. Debido a su enfermedad lo he mimado  mucho, y en consecuencia no me obedece para nada. Cuando lo llamo para  que entre en casa no viene. De paseo les ladra a los perros y a los  coches. Es imposible pasearlo sin correa. Cuando jugamos con la pelota o  la cuerda sólo me la da si recibe una galleta a cambio. En cuanto se da  cuenta que no me quedan galletas coje el juguete y lo destroza en  pedazos. Le gustan las personas y los gatos. Pero se aleja de mí, aunque me quede  una hora sentada en el suelo. El tiene todo el control. La orden "sitz"  la obedece sólo si le doy una galleta. A ladrar por la calle empezó a  ir de mal en peor desde hace dos años. Por aquel entonces fue mordido  seriamente por un labrador en la cara. Los dos iban con la correa.  Mientras se olían el otro perro le mordió, no pude evitarlo. Hugo es un perro que no sabe disfrutar de las caricias, es muy buen  perro, pero a mí me da la sensación de que vive en su mundo. Quizás debería decirte que yo misma soy una persona muy nerviosa y tengo  una gran tendencia al perfeccionismo. Pienso que llevo mucho tiempo  transmitiendo mi nerviosismo a mi perro. Será por eso que se aleja de mí  cuando me siento a su lado. Desde hace un tiempo he empezado a hacer ejercicios de relajación y  yoga, para encontrar mi paz interior. Pienso que a lo mejor así puedo  transmitirle a Hugo mi tranquilidad. Los ejercicios los hago en casa.  Cuando estoy tumbada en la colchoneta escuchando música suave, Hugo  viene hacia mí, me golpea con el hocico en el brazo y se escabulle  enseguida hacia una esquina. Simplemente no quiere estar conmigo.  De paseo tira mucho de la correa. Nunca olfatea como hacen los otros  perros en los árboles o en la hierba, y raramente mueve la cola. Yo no veo que Hugo sea feliz, aunque yo le doy todo mi cariño. Ya que  estoy sola y ya no trabajo, pasamos todo el día juntos. Cómo consigo que  podamos pasear y vivir con tranquilidad? Un cordial saludo, Marcelle. 
 
Hola Marcelle, 
esto  si que es un buen comienzo! Te has dado cuenta de que eras demasiado  intranquila para Hugo, y te dejas ayudar con los ejercicios de  relajación y yoga. En vuestra relación Hugo es el macho dominante y tu  la hembra sumisa. Esto es totalmente estresante para Hugo. Para mejorar tu relación con Hugo te recomiendo una cosa, conoce  realmente quién es tu perro. Descubre e infórmate de cómo son los perros  y que es lo que necesitan.  Entonces cuando él pueda ser quien realmente es, un perrito, podrás  colmarlo con tus sentimientos humanos. Lo ocurrido con el labrador podría haber terminado peor para Hugo. Los  otros perros se dan cuenta enseguida cuando otro perro está inseguro,  abrumado, estresado, y no reacciona con normalidad en una situación  cotidiana. Hugo se encuentra en este momento en un hoyo sin fondo, y  sólo tú puedes sacarlo de ahí. Realmente la relación con nuestros perros es muy fácil. Los queremos y  ellos nos devuelven todo este amor. Así es la mayoría de veces. Pero  cuando hay algún problema no deberíamos sentirnos mal, ya que es una  gran muestra de amor por nuestra parte el reconocer esto y liberar a  nuestro perro de esta carga. Te deseo todo lo mejor, José Arce 
Traducción de mi columna del Mallorca Zeitung 

Mi perro lo hace en casa

Mi  perro lo hace en casa Hola, nuestro pequeño Amon, un dogo Alemán, tiene un año. Lo recibimos  con doce semanas de una protectora. Lo separaron de su madre con ocho  semanas y fue con una familia con cuatro niños pequeños, donde no estuvo  muy bien. Cuando llegó a mi pesaba doce kilos y se mostraba miedoso  hacia las personas, por igual a adultos y a niños. Tampoco iba bien con  otros perros. Mi otro Dogo de dos años, Lotte, ha sido una gran ayuda  para que Amon se tranquilizara y se sienta más seguro. Lamentablemente  tuvimos que operarle, tenía los párpados metidos hacia adentro, y además  tenía la cola quebrada. Referente a nuestro problema: Amon hace sus necesidades dentro. Salimos  con el cada dos o tres horas. He leído tu blog y tu libro. Y hemos  notado alguna mejora, pero no nos dura lo suficiente. Tendrías alguna  idea o algún consejo de como puedo conseguir que no lo haga dentro?  Mis dos perros salen cinco veces fuera, de las cuales dos hacemos una  vuelta larga, las otras veces quedamos con amigos con perros, damos  pequeñas vueltas o jugamos en el jardín. Amon hace también sus  necesidades fuera, pero lo dicho aún hace sus necesidades dentro. Querido José, me alegraría mucho que me pudieras ayudar. Saludos , L.Klatsch
Querida Sra. Klatsch  Amon ha pasado realmente por mucho! Está muy bien que haya encontrado  con ustedes un verdadero hogar. Nosotros, las personas tendemos a  comportarnos con los perros que han pasado por una enfermedad o vienen  de la perrera, de una manera demasiado amorosa y sobre protectora. Por  eso a menudo nos pasa que olvidamos darle al perro una estructura y unas  normas desde el principio, que son muy importantes sobre todo cuando el  perro es joven. Así aprende a sentirse cómodo y respetuoso con nosotros  y con lo que le rodea, a confiar en nosotros y en consecuencia a saber  dónde tiene que hacer sus necesidades. Tiene que empezar por el principio. Olvídese de momento de dónde viene  Amon y por lo que ha pasado. Imagínese que es un cachorro que acaba de  llegar. Entonces como hasta ahora, cada dos horas fuera! Obsérvelo con  atención, empieza a ponerse nervioso, es una señal para ir afuera.  Después de un largo paseo alimente a los perros y deles tiempo para que  descansen. Después vuelva a sacarlos fuera. En cuanto al paseo no es tan  importante la cantidad ni la duración sino la calidad! Para Amon es  importante que sienta que es guiado a un sitio dónde se sienta  confortable y a gusto para hacer sus necesidades. Una vez ahí déjelo  oler y dele el tiempo que necesite hasta que acabe. Ya verá con un poco  de paciencia ya no lo hará en casa. Atentamente, José Arce Traducción de mi columna en Mallorca Zeitung

Todo depende del momento adecuado

Hola  José, te he conocido por amigos míos que han estado de vacaciones cerca  de ti. Tu libro me lo ha leído en dos días. Sencillamente fascinante.  Para mí un nuevo punto de vista sobre la conducta canina. Me he decidido  a echar por la borda todos los conocimientos que había adquirido de  adiestradores alemanes, y concentrarme en tus métodos. Tengo una hembra  de labrador que pronto cumplirá dos años. Aparte de unos pequeños  problemillas, todo va muy bien entre nosotras. Con mi perra pasa lo  siguiente, cuando estamos de paseo, y va con la correa, está buscando  siempre contacto visual conmigo. En ese momento yo le sonrío, pero de  verdad, no se cómo me tengo que comportar. En este caso normalmente,  mejor dicho antes, le hablaba animándola y a veces le daba una galleta.  Tu filosofía es mas de no hablar y no dar muchas galletitas. Qué hago  entonces en estas situaciones? Cómo le puedo decir al perro que lo hace  bien, cuando mantiene el contacto visual conmigo? Saludos desde la fría  Alemania, Heidrun
 
Querida  Heidrun,  tu perra es genial! Lo que habéis conseguido hasta ahora está  realmente muy bien, y estoy encantado que te tomes tan en serio la  relación con tu perra. No es del todo cierto, que generalmente esté en  contra de que se le hable al perro o que se le den galletas. Todo  depende del tipo de problema. Y de ahí derivará la correcta dosificación  por nuestra parte en forma de lenguaje o de galletas. Cuando todo va  bien y la relación es la correcta, podemos tratar al perro de diferentes  maneras. El problema es cuando esto es totalmente lo contrario, por  ejemplo cuando el perro tira constantemente de la correa, o toma el  control sobre nosotros. Es entonces cuando necesita una estructura clara  y tenemos que volver a tomar el control. Cuando hablamos o premiamos al  perro en el momento inadecuado, no nos entiende y empeoramos la  situación. Tu perra está, según tu descripción, totalmente interesada  contigo. Busca tu contacto visual, así te demuestra la buena relación  que tenéis! Escribes que tenéis unos pequeños problemillas, donde no va  muy bien. Es ahí exactamente donde no debes hablar demasiado a tu perra  ni premiarla en el momento inadecuado. Entonces, muy fácil: cuando tu  perra haga algo bien, por ejemplo paseando, entonces sí puedes darle  cariño en forma verbal o con premios! Cuando algo vaya mal tendrás que  encontrar la correcta dosificación (de lenguaje y premios) y aplicarla  en el momento adecuado. Un cordial saludo, José Arce Traducción de mi  columna del Mallorca Zeitung 

Mi perro no come

Hola José Arce, 
tenemos  un perro de tres años y medio mestizo de bóxer (sin castrar) y es uno  más de la familia. Lamentablemente tenemos un problema con él: no come  bien y a veces se muestra agresivo hacia otros perros. A parte de eso es obediente y fácil de llevar con la correa. Confía en  nosotros y me ve como su líder de manada. Nuestra hija también lo pasea a  veces. Por desgracia su alimentación es muy difícil. El pienso seco ni lo mira,  ni siquiera los premios. La comida en lata la come mejor pero para nada  con las ganas cómo lo harían otros perros que conozco. Con carne fresca del carnicero va bien, pero no siempre. Si no le  apetece la deja. Yo preferiría darle generalmente pienso y a de tanto en cuando alguna  otra cosa. Por cierto, lo de quitarle el plato cuando no haya comido, no  funciona. Se revela una semana entera sin comer y adelgaza mucho! Aquí  necesitaría yo un consejo psicológico! Un cordial saludo, Artur
 
Querido Artur, 
gracias  por tu consulta! Me imagino que referente al problema con la comida de  tu perro ya habrás consultado a un veterinario por lo tanto doy por  hecho que tu perro se encuentra bien fisiológicamente hablando! De  verdad que no es nada normal que a un perro no le guste comer. El motivo  pueden ser diversos factores, pero me gustaría concentrarme en unos  consejos prácticos. Inténtalo de esta manera: compra un pienso de  calidad con el que te sientas seguro y no lo cambies más. Tu perro  necesita un ritmo diario lo más natural posible. Por eso te aconsejo que  vayas con la naturaleza del perro, concretamente esto significa: por  ejemplo Instinctivamente para el perro es normal comer después de haber  realizado un trabajo, después de un paseo, después de una vuelta en  bici, después de hacer footing contigo etc.  Es muy importante que dejes de preocuparte tanto, ya que tu perro lo  nota y verá en ti solamente debilidad. Tienes que encontrar la mejor manera de darle trabajo a tu perro, aquí  quiero decir la mejor manera de pasear a tu perro que mejor vaya con él,  con su instinto y con su naturaleza. Una vez ya la tengas te aconsejo  que al menos lo hagas dos veces al día y un mínimo de una hora cada vez.  No te olvides, que a la hora de pasear es importante que tú lo lleves a  él y no al revés!  Por cierto un perro que muestra agresividad hacia otros perros y no come  bien, de verdad créeme no te ve como líder! Te deseo mucho éxito,  un cordial saludo José Arce

Mi perro es muy miedoso

Hola José me llamo Marevi y tengo un perro Boxer de cinco años que se llama Buddy, lo tengo desde que tenía dos años y la verdad es que hemos progresado mucho ya que siempre ha sido muy miedoso, antes era imposible salir a la calle con él, los coches, la gente, todo le daba miedo, y no te cuento la correa, un horror. Pero desde que yo empezé a cambiar mi forma de pensar y mostrándole más liderazgo y a base de mucho entrenamiento hemos conseguido que me obedezca mucho más y que camine mucho mejor con la correa. El miedo que tiene a las personas que no conoce, en especial a la gente más mayor, no se lo he podido quitar, por eso casi no nos visita nadie a casa, ya que le quiero ahorrar a Buddy ese estrés, ya que cuando viene alguien nuevo a casa ladra sin parar, mete la cola entre las patas, se hace pipí y caca de miedo, aunque más tarde se le nota interesado y que quiere oler a esa persona, pero cuando la visita no cumple las normas que siempre les digo que lo ignoren que no lo hablen ni que lo toquen, y entonces van a tocarlo  él da marcha atrás y empieza a ladrar de nuevo. Cuando paseamos por la calle no le dan miedo las personas, bueno siempre que no lo miren y no le hablen, si lo hacen se pone a ladrar como un loco, por eso no puedo llevar una vida normal con Buddy, a mi me encantaría poder salir a comer por ahí con él, pero es también un problemón, al principio se comporta muy bién pero cuando llega el camarero empieza a ladrarle y nos tenemos que ir. José te agradecería de corazón que me pudieras aconsejar para hacer la vida de Buddy más fácil, saludos desde Alemania Marevi y Buddy.

Hola Marivi, primeramente enhorabuena por todo lo que has conseguido, sé que no es fácil tratar con un perro inseguro.

Un perro equilibrado muestra siempre interés por las visitas, las huele y luego se relaja! Si Buddy no ha llegado aún a este punto, sea como sea el comportamiento de la visita, eres tú la que tienes que tomar el control y darle seguridad y tranquilidad a Buddy. A partir de ahora no debes tolerar ningún comportamiento inseguro, indiferentemente de cómo se comporte la visita, si Buddy empieza a ladrar lo llevas con toda tranquilidad a su sitio y lo mantienes ahí , en su sitio tiene que sentirse seguro y tranquilo y sobre todo protegido, una vez que él ya note que tú lo liberas del miedo se comportará más como un perro.Para que practiques el llevarlo a un restaurante te aconsejo que primero deis un largo y tranquilo paseo, al llegar a la mesa le muestras un sitio en el suelo donde le invitarás a tumbarse tiene que entender que ahí tiene que descansar, cuando venga alguien y Buddy muestre algún tipo de reacción por ejemplo que se levante lo vuelves a tumbar.El problema de Buddy es que está acostumbrado a controlar al camarero y a las demás personas con su miedo, y esto no puede hacerlo más, éste control con el miedo lo emplea también en la calle cuando pasea y le ladra a la gente, no huyas más de esta situación, toma el control enseguida, siéntalo, túmbalo, sólo seguirás caminando cuando Buddy se haya tranquilizado y él note que tú le controlas. Facilitará mucho tu éxito la habilidad que desarrolles de sentar y tumbar a Buddy con tus propias manos, ya que un perro inseguro no responde a órdenes tipo “sitz” “platz”. Buddy tiene que sentir que tu mente y tu cuerpo lo controlan. Te deseo mucho éxito José.